De Docker Compose a Kubernetes sin morir en el intento
Compose es maravilloso para empezar. Pero llega un momento en que quieres alta disponibilidad, escalado y rolling updates — y ahí toca dar el salto. La buena noticia: los conceptos se traducen casi uno a uno.
Del servicio al Deployment + Service
Cada servicio de Compose suele convertirse en un Deployment (el qué corre) más un Service (cómo se le llega). Los volúmenes pasan a PersistentVolumeClaim y las variables de entorno a ConfigMap y Secret.
Helm para no repetirte
En cuanto tienes tres entornos (dev, staging, prod) copiar y pegar YAML es una receta para el desastre. Helm te deja parametrizar todo con values.yaml y desplegar el mismo chart con configuraciones distintas.
No migres todo de golpe. Empieza por el servicio más aburrido y sin estado. Aprende ahí, y luego ve a por la base de datos.