Finalistas en el HPE CDS Tech Challenge: Nuestra experiencia
¿Qué es exactamente el HPE CDS Tech Challenge?
Si estás metido en este mundillo, probablemente te suene. El HPE CDS Tech Challenge es una competición a nivel nacional organizada por Hewlett Packard Enterprise y CDS. Lejos de ser un evento puramente teórico, se ha ganado la fama de ser una puerta de entrada bastante seria al sector tecnológico en España (históricamente, alrededor de un 20% de los finalistas acaban con ofertas de prácticas o contratos sobre la mesa).
En esta IV edición nos juntamos 326 estudiantes de 26 universidades y centros de FP distintos. La temática giraba en torno al programa "Impulsa Región": el objetivo era estrujarnos la cabeza para usar IA y datos masivos con un propósito claro: dinamizar territorios, optimizar lo público y hacer más eficientes a las empresas. Todo ello, por supuesto, sin perder de vista la sostenibilidad.
El camino hasta la final: una maratón de seis meses
Aquí no vienes, picas unas líneas de código el fin de semana y te vas. El proceso es una maratón de seis meses dividida en tres fases. Las dos primeras son un filtro implacable a base de retos técnicos. Empezamos 76 equipos y, tras meses de esfuerzo, solo 5 logramos el pase a la final.
Junto a nosotros, llegaron a la última etapa equipos de la Universidad de Deusto, la Francisco de Vitoria (Madrid), la Loyola (Sevilla) y la Universidade da Coruña.
La final en Las Rozas: 25 horas frente al teclado
La Fase 3 fue la prueba de fuego: un hackathon presencial e ininterrumpido de 25 horas en la sede de HPE en Las Rozas.
Veinticinco horas seguidas dan una perspectiva muy curiosa del tiempo. Al principio crees que tienes margen para todo, pero pronto te das cuenta de que la gestión del cansancio y mantener la cabeza fría frente a la pantalla son tan importantes como el stack tecnológico que elijas. Tienes que entender el problema, acotar muchísimo el alcance, levantar la infraestructura, picar la lógica y, lo más crítico: saber vender tu solución al jurado.
Null Pointers: El equipo detrás del código
Llegamos a Madrid con la bandera de la Ingeniería Informática de la UCLM (campus de Talavera de la Reina). Evidentemente, este logro no es individual; el mérito es de un grupo de compañeros con los que es un auténtico lujo trabajar codo con codo. Os dejo sus perfiles, porque valen su peso en oro:
Nuestra propuesta tecnológica
Nos centramos en la accesibilidad de la información. Montamos una solución web diseñada para democratizar datos complejos. La idea principal era que cualquier usuario, sin necesidad de saber tirar queries, pudiera filtrar y explorar un entorno de Big Data usando lenguaje natural mediante un chatbot interactivo.
A nivel de arquitectura y flujo de datos, lo planteamos así:
- Ingesta en tiempo real: Consumíamos flujos de datos directamente desde Apache Kafka.
- Integración de Datastores: Atacábamos las bases de datos masivas proporcionadas por la organización, volcando todo en dashboards dinámicos.
- Contexto histórico: Para darle más valor al análisis, cruzamos los datos en vivo con un dataset de Kaggle sobre el histórico de emisiones de gases en Madrid. Nos pareció un guiño perfecto estando en Las Rozas, permitiéndonos aportar contexto medioambiental en tiempo real.
Básicamente, logramos una capa de abstracción conversacional sobre una infraestructura pesada. En lugar de bucear en los datos, simplemente podías dialogar con ellos.
Galería
1 / 3El desenlace y lo que nos llevamos
Terminar entre el 5% de los mejores ya fue un premio tremendo. El primer puesto se lo llevó PixelPixies (Universidade da Coruña), que montaron una aplicación espectacular para la gestión inteligente de datos urbanos, integrando un modelo BitNet de Microsoft supereficiente. ¡Muy merecido!
Pero si me tengo que quedar con algo de esta experiencia, es el aprendizaje puro de construir software bajo presión real. Te curte a la hora de tomar decisiones rápidas sobre infraestructura, repartir el trabajo sin pisarnos y defender el proyecto ante profesionales del sector.
Veinticinco horas no las gana la idea más brillante sobre el papel, sino el equipo que es capaz de ejecutarla y comunicarla mejor.